Y es que eso fue lo que pensé cuando pude ver semejante panorama.
Todo comenzó hace ya varias semanas, cuando mi novia Y.G. y yo, fuimos a visitar a S.L. a Sádaba, un pueblo de la provincia de Zaragoza. Habitualmente, le hacemos una visita cada cierto tiempo a esta amiga. y ella nos lleva de paseo por los pueblos de alrededor para ver las cosas interesantes y/o curiosas que hay en ellos.
En esta ocasión, volvíamos de una de esas salidas de camino a Sádaba de nuevo, y en un pueblo llamado Biota, me detuve en una fuente para beber agua. Al principio no noté nada, pero conforme me acercaba, me apreció que había demasiadas moscas y un olor extraño flotaba en el ambiente. Finalmente, cuando llegué a la altura del grifo, pude ver la causa del hedor.
Cangrejos, sí, cangrejos de río; como los vistos en otra de las entradas referente a la acequia de Belchite. Y precisamente, uno de los posibles acompañamientos para una paella, sustituyendo a las cigalas, por ejemplo. Pero conforme me fijé un poco más en los restos, pude confirmar una cosa.
Y es que estos crustáceos, tenían el cuerpo intacto; es decir, nadie se los había comido, sino que habían muerto allí tal cual.
Las dudas eran como podían haber llegado hasta ahí, y porque no habían vuelto a su lugar de origen; y observando el vídeo que grabé, se pueden deducir varias cosas: La primera, es que posiblemente, debido a recientes lluvias (recientes en la fecha que fuimos), el nivel del agua de la acequia, donde seguramente desembocaría esta fuente, pudo haber subido. Esto hizo que los cangrejos llegasen arrastrados por la corriente, contra su voluntad, y saliesen hasta el abrevadero de dicha fuente. Una vez allí, quizá por la estructura del desagüe, o por algún animal muerto en dicha salida, se quedase cerrada la única vía de escape que tenían los animales. Finalmente, tras finalizar la lluvia, el nivel del agua en el abrevadero habría vuelto a bajar, y los animales, habrían muerto por falta de agua (aguantan cierto tiempo fuera de ella, pero no demasiado).
Finalmente, añadir unos pequeños detalles que pude averiguar al investigar un poco para la entrada. Esta especie de cangrejo, parece ser que no es la originaria de España, sino que es una invasora de América. Y parece que se están apoderando de muchos ríos, acequias lagos...
Añadir que aunque he dicho que los cuerpos estaban intactos, era algo relativo, pues se ve que algunos de ellos están machacados o les falta algún trozo. Esto es simplemente por el efecto de peleas entre ellos y por supuesto de algún animal oportunista como gatos, pájaros o insectos, que se han alimentado de ellos.
En fin, una entrada sobre una curiosidad curiosa, pero sin demasiado misterio.
Como se suele decir: Son las cosas de la vida.
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viernes, 16 de septiembre de 2011
miércoles, 12 de mayo de 2010
Templo budista de Panillo
¡Uf! Más de un mes sin publicar nada, esto no puede ser. Bueno, para solucionarlo, aquí dejo una entrada dedicada a cierta curiosidad que está sita en tierras aragonesas:
Saludos de nuevo queridos lectores, (si es que tengo Alguno :-P); de nuevo tras un prolongado silencio vuelvo a la carga. A ver si me muevo más, que sino no tengo material que poner, en fin vayamos a lo que venía, que para eso estoy aquí.
De nuevo traigo un lugar curioso, aunque no tanto como para ser insólito, trátase de un templo budista que tenemos en nuestras tierras aragonesas; el templo de Panillo. Esta aislada construcción situada a escasos kilómetros de Graus (Huesca), se podría decir que es el único motivo de que la pequeña población exista, ya que Panillo se despobló hace años. Creo que merece la pena también, antes de entrar en detalles sobre el templo, comentar que en una localidad vecina llamada Pano, se está construyendo una eco-aldea que también merece ser motivo de visitas a la zona.
Empecemos por el principio, este templo situado tan lejos de su Tíbet natal, fue fundado en 1984 por Kalu Rimpoché y las tierras sobre las que se aposenta, fueron donadas por una discípula francesa 4 años antes; la orden que lo regenta es denominada Dag Shang Kagyü o de los bonetes amarillos, procedente de India.
Nada más llegar a la zona, desde lejos podíamos ver la estupa que resaltaba entre el verdor de los árboles. Y conforme acercábamos más, distinguíamos diferentes decoraciones y edificios propios de estos monasterios. Aunque al borde de la carretera nos cruzamos con una estatua de un buda tumbado, la dejamos para más tarde y bajamos por la poblada vía hasta el aparcamiento del templo.
Una vez estacionamos el coche, salimos bajo el nublado cielo que amenazaba lluvia, y ya empecé a disparar fotos.
Esta construcción, situada en una altura superior, a la que se accedía a través de unas escaleras, era el templo y las habitaciones de los lamas. Por lo visto hicimos bien en ir por la tarde, pues las enseñanzas son a lo largo de todo el día hasta las 7 de la tarde, y por lo tanto el templo está cerrado al público. Como aun teníamos tiempo mis compañeros y yo echamos un vistazo al resto de las construcciones; esta vez me acompañaban RL y AM. En primer lugar echamos un vistazo a la mencionada estupa, que estaba situada algo más alta que el templo.
Esta construcción, es en la que se suelen guardar reliquias e iconos. Simboliza a los 5 elementos que según las creencias budistas componen el cosmos: Tierra, agua, aire, fuego y eter (espacio, universo…)
Y estos son los rodillos de oración, según ponía en las instrucciones, había que ir rotándolos mientras caminábamos alrededor de la estupa dejándolos a la derecha. Entre tanto, había que decir “om mani padme hum” que por lo visto es el mantra correspondiente a la compasión.
Siguiendo la estructura escalonada de la zona, un poco más arriba, había dos curiosas representaciones. La primera con aspecto de demonio
Resultó no ser tal, sino una representación física del poder de las mentes que han llegado a la iluminación. Su nombre es Vajrapani (El que sujeta el rayo) y su aspecto es tan fiero porque busca ejemplificar el poder para superar obstáculos. La segunda imagen, es más familiar.
Este buda recostado, representa su espera cuando estaba moribundo y apunto de llegar al Nirvana, a su lado, aunque no las fotografié, había dos huellas cuyo significado es el del impacto de sus enseñanzas en el mundo. Mas arriba de esta figura, había algunos símbolos pintados en una zona de difícil acceso, que por supuesto, estaban más arriba XD. RL y yo, nos animamos a hacer un poco el mico y subir hasta allí, aunque al final del trayecto, no pudimos llegar exactamente a los símbolo, porque había un mini barranco y tampoco íbamos tan bien preparados como para trepar con el cuerpo pegado a la roca. Al menos pude fotografiar las pinturas y la vista del templo desde las alturas.
De nuevo abajo, era ya casi la hora de apertura, esperamos un poco y al fin pudimos ver por dentro el recinto. No tenía una idea anterior de como podría ser un templo de estas características, pero en este caso, se trataba de una habitación cuadrada adornada con varias vitrinas donde abundaban imágenes de budas y otras entidades.
Y un detalle curioso eran las ofrendas; había de todo tipo: copas de aceite, figuras de pasta sin cocer, incluso había un plato donde habían colocado unas galletas mini oreo XD ¿Alguna penitencia por gula quizás? Además de esto, una típica ofrenda que se podía ver en varios lugares era el bol de arroz con incienso pinchado en el. No estoy seguro si el arroz formaba también parte de la ofrenda, o solo servía para sujetar de pie las barras de incienso. Después de observar un poco el templo, al que por cierto se debía acceder descalzo (aunque por suerte no había olorcillo a cabrales :P), visitamos la tienda de recuerdos. Se vendía bastante material y muy variado, desde libros, pulseras y discos a hierbas aromáticas y algunas prendas de ropa. Por mi parte compré algunas barras de incienso que mi querida compañera AM acabó destrozando, pero aun así se podían aprovechar con cierto apaño de mi invención.
Para finalizar nuestra visita, decidimos explorar un poco más el terreno, una vez salimos por la puerta que marcaba el área del templo y la estupa,
Llegamos a un camino que nos condujo hasta un antiguo alberge, que están reformando poco a poco, para que la gente que así lo desee, pueda pasar unos días en el ambiente budista. De todas maneras si no se puede o quiere pagar, también tienen varias áreas de acampada libre (o eso creo). Tras una buena caminata, llegamos hasta una señal que pedía amablemente que no avanzáramos, pues esa zona era la de los retiros; donde los interesados en ingresar en la orden, deben vivir como ermitaños durante 3 años. Aun así nuestra curiosidad nos pudo y avanzamos un poco más, de todas maneras fuimos muy respetuosos y caminamos en silencio casi absoluto. Algo que me llamó la atención, fue que en una de las casas, se habían dejado puestas las llaves por fuera, aunque por otro lado ¿Quién se iba a molestar a darse tal viaje para entrar a hurgar en una casa, donde además, es posible que no haya nada de valor? Al fin y al cabo, el budismo rechaza el materialismo. Aunque en la lejanía podíamos divisar otra estupa, al final vimos que el acceso era algo enrevesado, y además ya estaba oscureciendo, así que volvimos al coche para el viaje de vuelta a casa.
En definitiva, una visita interesante y curiosa, y si tienes paciencia y ganas, puedes ir un día completo a recibir las enseñanzas de estos lamas. Por cierto acordaos de comprar una longaniza en Graus ;) que las de allí dicen son muy buenas. Pero casi mejor preguntar donde las venden mejores, que yo me metí en una charcutería grandecilla y compre una longaniza bastante normalita.
Álbum completo pinchando aquí, las fotos no son de gran calidad, porque mi cámara de fotos estaba de baja así que las hice con el móvil. Aun así no dio mal resultado,
Un saludo.
Saludos de nuevo queridos lectores, (si es que tengo Alguno :-P); de nuevo tras un prolongado silencio vuelvo a la carga. A ver si me muevo más, que sino no tengo material que poner, en fin vayamos a lo que venía, que para eso estoy aquí.
De nuevo traigo un lugar curioso, aunque no tanto como para ser insólito, trátase de un templo budista que tenemos en nuestras tierras aragonesas; el templo de Panillo. Esta aislada construcción situada a escasos kilómetros de Graus (Huesca), se podría decir que es el único motivo de que la pequeña población exista, ya que Panillo se despobló hace años. Creo que merece la pena también, antes de entrar en detalles sobre el templo, comentar que en una localidad vecina llamada Pano, se está construyendo una eco-aldea que también merece ser motivo de visitas a la zona.
Empecemos por el principio, este templo situado tan lejos de su Tíbet natal, fue fundado en 1984 por Kalu Rimpoché y las tierras sobre las que se aposenta, fueron donadas por una discípula francesa 4 años antes; la orden que lo regenta es denominada Dag Shang Kagyü o de los bonetes amarillos, procedente de India.
Nada más llegar a la zona, desde lejos podíamos ver la estupa que resaltaba entre el verdor de los árboles. Y conforme acercábamos más, distinguíamos diferentes decoraciones y edificios propios de estos monasterios. Aunque al borde de la carretera nos cruzamos con una estatua de un buda tumbado, la dejamos para más tarde y bajamos por la poblada vía hasta el aparcamiento del templo.
Una vez estacionamos el coche, salimos bajo el nublado cielo que amenazaba lluvia, y ya empecé a disparar fotos.
Esta construcción, situada en una altura superior, a la que se accedía a través de unas escaleras, era el templo y las habitaciones de los lamas. Por lo visto hicimos bien en ir por la tarde, pues las enseñanzas son a lo largo de todo el día hasta las 7 de la tarde, y por lo tanto el templo está cerrado al público. Como aun teníamos tiempo mis compañeros y yo echamos un vistazo al resto de las construcciones; esta vez me acompañaban RL y AM. En primer lugar echamos un vistazo a la mencionada estupa, que estaba situada algo más alta que el templo.
Esta construcción, es en la que se suelen guardar reliquias e iconos. Simboliza a los 5 elementos que según las creencias budistas componen el cosmos: Tierra, agua, aire, fuego y eter (espacio, universo…)
Y estos son los rodillos de oración, según ponía en las instrucciones, había que ir rotándolos mientras caminábamos alrededor de la estupa dejándolos a la derecha. Entre tanto, había que decir “om mani padme hum” que por lo visto es el mantra correspondiente a la compasión.
Siguiendo la estructura escalonada de la zona, un poco más arriba, había dos curiosas representaciones. La primera con aspecto de demonio
Resultó no ser tal, sino una representación física del poder de las mentes que han llegado a la iluminación. Su nombre es Vajrapani (El que sujeta el rayo) y su aspecto es tan fiero porque busca ejemplificar el poder para superar obstáculos. La segunda imagen, es más familiar.
Este buda recostado, representa su espera cuando estaba moribundo y apunto de llegar al Nirvana, a su lado, aunque no las fotografié, había dos huellas cuyo significado es el del impacto de sus enseñanzas en el mundo. Mas arriba de esta figura, había algunos símbolos pintados en una zona de difícil acceso, que por supuesto, estaban más arriba XD. RL y yo, nos animamos a hacer un poco el mico y subir hasta allí, aunque al final del trayecto, no pudimos llegar exactamente a los símbolo, porque había un mini barranco y tampoco íbamos tan bien preparados como para trepar con el cuerpo pegado a la roca. Al menos pude fotografiar las pinturas y la vista del templo desde las alturas.
De nuevo abajo, era ya casi la hora de apertura, esperamos un poco y al fin pudimos ver por dentro el recinto. No tenía una idea anterior de como podría ser un templo de estas características, pero en este caso, se trataba de una habitación cuadrada adornada con varias vitrinas donde abundaban imágenes de budas y otras entidades.
Y un detalle curioso eran las ofrendas; había de todo tipo: copas de aceite, figuras de pasta sin cocer, incluso había un plato donde habían colocado unas galletas mini oreo XD ¿Alguna penitencia por gula quizás? Además de esto, una típica ofrenda que se podía ver en varios lugares era el bol de arroz con incienso pinchado en el. No estoy seguro si el arroz formaba también parte de la ofrenda, o solo servía para sujetar de pie las barras de incienso. Después de observar un poco el templo, al que por cierto se debía acceder descalzo (aunque por suerte no había olorcillo a cabrales :P), visitamos la tienda de recuerdos. Se vendía bastante material y muy variado, desde libros, pulseras y discos a hierbas aromáticas y algunas prendas de ropa. Por mi parte compré algunas barras de incienso que mi querida compañera AM acabó destrozando, pero aun así se podían aprovechar con cierto apaño de mi invención.
Para finalizar nuestra visita, decidimos explorar un poco más el terreno, una vez salimos por la puerta que marcaba el área del templo y la estupa,
Llegamos a un camino que nos condujo hasta un antiguo alberge, que están reformando poco a poco, para que la gente que así lo desee, pueda pasar unos días en el ambiente budista. De todas maneras si no se puede o quiere pagar, también tienen varias áreas de acampada libre (o eso creo). Tras una buena caminata, llegamos hasta una señal que pedía amablemente que no avanzáramos, pues esa zona era la de los retiros; donde los interesados en ingresar en la orden, deben vivir como ermitaños durante 3 años. Aun así nuestra curiosidad nos pudo y avanzamos un poco más, de todas maneras fuimos muy respetuosos y caminamos en silencio casi absoluto. Algo que me llamó la atención, fue que en una de las casas, se habían dejado puestas las llaves por fuera, aunque por otro lado ¿Quién se iba a molestar a darse tal viaje para entrar a hurgar en una casa, donde además, es posible que no haya nada de valor? Al fin y al cabo, el budismo rechaza el materialismo. Aunque en la lejanía podíamos divisar otra estupa, al final vimos que el acceso era algo enrevesado, y además ya estaba oscureciendo, así que volvimos al coche para el viaje de vuelta a casa.
En definitiva, una visita interesante y curiosa, y si tienes paciencia y ganas, puedes ir un día completo a recibir las enseñanzas de estos lamas. Por cierto acordaos de comprar una longaniza en Graus ;) que las de allí dicen son muy buenas. Pero casi mejor preguntar donde las venden mejores, que yo me metí en una charcutería grandecilla y compre una longaniza bastante normalita.
Álbum completo pinchando aquí, las fotos no son de gran calidad, porque mi cámara de fotos estaba de baja así que las hice con el móvil. Aun así no dio mal resultado,
Un saludo.
sábado, 10 de abril de 2010
Alfajarín
Hacía días que no viajaba, ergo hacía días que tampoco escribía ninguna entrada; pero esta semana santa, por fortuna, no me quedé en casa. Así pues tengo algo de material nuevo que aun no había puesto ¿Por qué? Pues por vagancia ¿Para qué mentir? :-P.
Bueno, vamos al tema, el lugar del que os quería hablar hoy es de Alfajarín. Esta localidad, se sitúa a 17 km de Zaragoza y más de una habíamos pasado cerca de ella cuando volvíamos de las expediciones a Belchite. El pueblo en sí no nos llamaba especialmente la atención, pero sí la construcción que veíamos al otro lado de la A-2 en lo alto de un cerro, y como siempre solemos pasar de noche, podíamos distinguir un camino iluminado que, presumiblemente, se dirigía hacia ella. Era una visita que teníamos pendiente, y al final la cumplí junto con AG la noche del miércoles 31 al jueves 1. La idea surgió cuando, después de dar una vuelta con RL, este se fue a dormir dejándonos a AG y a mí abandonados ‘Snif’ :’-( . Como no teníamos sueño y no sabíamos que hacer, comenté a mi compañero de dar una vuelta o ir a algún sitio con el coche. Sí, resulta que tengo la extraña afición de conducir de noche aunque no sepa muy bien donde ir, aunque esta vez sugerimos visitar aquella ermita que tantas veces habíamos visto. Dicho y hecho, nos pusimos en camino, pero como no estábamos muy seguros de que salida de la A-2 correspondería a Alfajarín, decidimos ir por la N-IIa. Una vez e el pueblo, nos dimos cuenta de que tenía varias cosas interesantes además de la ermita; por ejemplo, según fuimos avanzando distinguimos a lo lejos la torre de la iglesia de San Miguel Arcángel, de la que hablaré después, y cuando circulábamos cerca del desvío hacia el cerro, descubrimos este monumento conocido como La Portaza, y que nos mereció al menos una parada.
Llamaba la atención por como estaba situada, incrustada en mitad de las construcciones nuevas. Según parece, éste arco apuntado era la antigua entrada a la localidad, que se encontraba antaño rodeada de una muralla.
Tras este pequeño paréntesis, al fin llegamos al principio de la subida hacia la ermita, que se podía remontar o bien andando, o bien en coche como indica la señal.
Decidimos que más sana e interesante sería la subida a pie, así que emprendimos la marcha por el camino.
Este es AG, que tenía fresco y el chico se puso la capucha, o quizá era un homenaje a las procesiones de semana santa XD, de todos modos sorprendió lo bien cuidado que se encontraba todo.
Nos llamaron la atención unos pequeños pilares que se encontraban distribuidos a lo largo de la subida, que por lo que he podido saber representan el Via Crucis, un camino apropiado para hacer por aquellas fechas.
La subida no fue muy dura, e hicimos varias paradas para embelesarnos con las tremendas vistas que desde allí había.
Pocos minutos pasaron hasta que alcanzamos nuestro objetivo, la ermita de la Virgen de la Peña, que asi es como se llama. Diré que no era especialmente espectacular, pero tenía su encanto y además la noche le daba cierto aura de misterio.
Dimos una vuelta alrededor y me quedé sorprendido por los enormes contrafuertes que tenía detrás, lógicamente servían para mantenerla estable sobre un terreno irregular, aunque quizá también para ofrecer protección de la rudeza de nuestro cierzo.
Además, cerca del templo, había dos edificios que despertaron mi curiosidad; el primero es este de planta circular, que en principio me pareció una cripta.
Pero vista la ausencia de símbolos religiosos y que al lado había otra construcción que quizá sea una cloradora (lo parecía por el ruido del agua y el olor a cloro), imagino que al final será un depósito. Esta bien pensado aprovechar la altura para estas instalaciones, así solo es necesario una bomba que suba el agua, dejando la bajada a cargo la gravedad.
En cuanto a los alrededores, estaba todo muy bien acondicionado, había varios bancos en una terraza o mirador, e incluso había un edificio que parecía una casa ¿La del guarda tal vez? Había luz, pero como no armamos jaleo nadie salió a quejarse o a echarnos la bronca.
El siguiente paso de la visita, fue subir un poco más hasta llegar a un puente sobre un foso, que era la entrada a las ruinas de un antiguo castillo situado allí antaño. La construcción, de origen árabe, data del siglo XI y se encuentra en bastante mal estado, aun sí fue un interesante paseo por el pasado. Aunque a la derecha de la entrada, se nos quiso recordar que la gente del presente también pasa por allí, e incluso tal vez se refugien algunas veces.
Aparte de estos restos de hoguera, también había los típicos grafitis que la gente tiene la estúpida manía de hacer. Sobre el castillo me gustaría resaltar varias cosas, la primera una torre que se encuentra bastante conservada con respecto al resto del edificio, situada a la derecha de la entrada, algo más adelante de la silla carbonizada.
Paseando un poco más, encontré un muro del que quedaban algunas puertas que se han tapiado por seguridad, y continuamente había que vigilar porque la parte subterránea del castillo, nos recordaba que estaba allí con los múltiples agujeros que sembraban el lugar.
Otra cosa que me llamó mucho la atención, fue un arco inmenso sobre el que, sin saberlo, estuvimos AG y yo caminando continuamente. Parece que es parte de la mencionada planta baja, y que da acceso a algunas de las pocas estancias que queden en pie ¿Una próxima visita? Sinceramente… espero que sí ;-).
Sobre este lugar no he podido conseguir información, y aunque en la foto solo se muestra la entrada, se trataba de una especie de cueva o cúpula que esta cerrada por un candado, no me daba muy buenas vibraciones, pero nos acercamos a echar un vistazo. Disparé varias fotos para iluminar como buenamente pude el interior, pero aun así nos distinguimos muy bien que es. Supongo que habrá que buscar alguna forma “no agresiva” de entrar para ver que tenemos ahí, y comprobar si conecta o no con los subterráneos de la antigua fortaleza.
Al llegar arriba por segunda vez, volvimos a contemplar las hermosas vistas nocturnas, y contemplamos los montes que rodeaban la zona; ciertamente era un paisaje muy variopinto. Retomamos el camino de vuelta, y esta vez sí que descendimos para quedarnos abajo; pero antes de salir del pueblo, nos detuvimos cerca de la iglesia que habíamos visto antes. Su nombre, Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, era una estructura interesante, donde se notaba la mezcla de las culturas que la habían aprovechado. Así que desenfundé mi "arma", y me puse a disparar ¡Cómo no!
Por lo que he podido averiguar, era una antigua mezquita, sobre la que se construyó una nueva en el siglo XII, siendo una centuria después, en el s.XIII, reutilizada como iglesia cristiana. Cómo es una iglesia dedicada al arcángel San Miguel, la entrada está coronada por una representación de éste, luchando contra un demonio.
Siento no haberla conseguido de mejor calidad, pero estaba difícil por la noche. Para terminar ya, una foto curiosa de esta torre que se sitúa en la misma plaza que la iglesia.
Pues sí, aunque no se distingue bien, se trata de un nido de cigüeña con su cigüeña y todo, que entre envío y envío de bebés, también duermen XD. No re cuerdo a que edificio pertenecía este reloj, pero si lo averiguo actualizaré la entrada.
Por el momento nada más, solo recomendar esta visita si aun no la habéis hecho, y ya os contaré que tal van las exploraciones siguientes.
Click aquí, para album completo
Un saludo.
Bueno, vamos al tema, el lugar del que os quería hablar hoy es de Alfajarín. Esta localidad, se sitúa a 17 km de Zaragoza y más de una habíamos pasado cerca de ella cuando volvíamos de las expediciones a Belchite. El pueblo en sí no nos llamaba especialmente la atención, pero sí la construcción que veíamos al otro lado de la A-2 en lo alto de un cerro, y como siempre solemos pasar de noche, podíamos distinguir un camino iluminado que, presumiblemente, se dirigía hacia ella. Era una visita que teníamos pendiente, y al final la cumplí junto con AG la noche del miércoles 31 al jueves 1. La idea surgió cuando, después de dar una vuelta con RL, este se fue a dormir dejándonos a AG y a mí abandonados ‘Snif’ :’-( . Como no teníamos sueño y no sabíamos que hacer, comenté a mi compañero de dar una vuelta o ir a algún sitio con el coche. Sí, resulta que tengo la extraña afición de conducir de noche aunque no sepa muy bien donde ir, aunque esta vez sugerimos visitar aquella ermita que tantas veces habíamos visto. Dicho y hecho, nos pusimos en camino, pero como no estábamos muy seguros de que salida de la A-2 correspondería a Alfajarín, decidimos ir por la N-IIa. Una vez e el pueblo, nos dimos cuenta de que tenía varias cosas interesantes además de la ermita; por ejemplo, según fuimos avanzando distinguimos a lo lejos la torre de la iglesia de San Miguel Arcángel, de la que hablaré después, y cuando circulábamos cerca del desvío hacia el cerro, descubrimos este monumento conocido como La Portaza, y que nos mereció al menos una parada.
Llamaba la atención por como estaba situada, incrustada en mitad de las construcciones nuevas. Según parece, éste arco apuntado era la antigua entrada a la localidad, que se encontraba antaño rodeada de una muralla.
Tras este pequeño paréntesis, al fin llegamos al principio de la subida hacia la ermita, que se podía remontar o bien andando, o bien en coche como indica la señal.
Decidimos que más sana e interesante sería la subida a pie, así que emprendimos la marcha por el camino.
Este es AG, que tenía fresco y el chico se puso la capucha, o quizá era un homenaje a las procesiones de semana santa XD, de todos modos sorprendió lo bien cuidado que se encontraba todo.
Nos llamaron la atención unos pequeños pilares que se encontraban distribuidos a lo largo de la subida, que por lo que he podido saber representan el Via Crucis, un camino apropiado para hacer por aquellas fechas.
La subida no fue muy dura, e hicimos varias paradas para embelesarnos con las tremendas vistas que desde allí había.
Pocos minutos pasaron hasta que alcanzamos nuestro objetivo, la ermita de la Virgen de la Peña, que asi es como se llama. Diré que no era especialmente espectacular, pero tenía su encanto y además la noche le daba cierto aura de misterio.
Dimos una vuelta alrededor y me quedé sorprendido por los enormes contrafuertes que tenía detrás, lógicamente servían para mantenerla estable sobre un terreno irregular, aunque quizá también para ofrecer protección de la rudeza de nuestro cierzo.
Además, cerca del templo, había dos edificios que despertaron mi curiosidad; el primero es este de planta circular, que en principio me pareció una cripta.
Pero vista la ausencia de símbolos religiosos y que al lado había otra construcción que quizá sea una cloradora (lo parecía por el ruido del agua y el olor a cloro), imagino que al final será un depósito. Esta bien pensado aprovechar la altura para estas instalaciones, así solo es necesario una bomba que suba el agua, dejando la bajada a cargo la gravedad.
En cuanto a los alrededores, estaba todo muy bien acondicionado, había varios bancos en una terraza o mirador, e incluso había un edificio que parecía una casa ¿La del guarda tal vez? Había luz, pero como no armamos jaleo nadie salió a quejarse o a echarnos la bronca.
El siguiente paso de la visita, fue subir un poco más hasta llegar a un puente sobre un foso, que era la entrada a las ruinas de un antiguo castillo situado allí antaño. La construcción, de origen árabe, data del siglo XI y se encuentra en bastante mal estado, aun sí fue un interesante paseo por el pasado. Aunque a la derecha de la entrada, se nos quiso recordar que la gente del presente también pasa por allí, e incluso tal vez se refugien algunas veces.
Aparte de estos restos de hoguera, también había los típicos grafitis que la gente tiene la estúpida manía de hacer. Sobre el castillo me gustaría resaltar varias cosas, la primera una torre que se encuentra bastante conservada con respecto al resto del edificio, situada a la derecha de la entrada, algo más adelante de la silla carbonizada.
Paseando un poco más, encontré un muro del que quedaban algunas puertas que se han tapiado por seguridad, y continuamente había que vigilar porque la parte subterránea del castillo, nos recordaba que estaba allí con los múltiples agujeros que sembraban el lugar.
Otra cosa que me llamó mucho la atención, fue un arco inmenso sobre el que, sin saberlo, estuvimos AG y yo caminando continuamente. Parece que es parte de la mencionada planta baja, y que da acceso a algunas de las pocas estancias que queden en pie ¿Una próxima visita? Sinceramente… espero que sí ;-).
(Tiene el contraste y el brillo muy subidos, porque era bastante oscura)
Tras tomar algunas fotografías más, que como siempre colocaré en el álbum completo, fue momento de bajar. Curiosamente costó menos bajar que subir XD y cuando íbamos a tomar el camino de vuelta, decidimos subir de nuevo, pero esta vez por el camino de los coches, aunque también lo hicimos a pie. Parece una tontería, pero el hacerlo nos reportó otra grata sorpresa; "la cúpula":Sobre este lugar no he podido conseguir información, y aunque en la foto solo se muestra la entrada, se trataba de una especie de cueva o cúpula que esta cerrada por un candado, no me daba muy buenas vibraciones, pero nos acercamos a echar un vistazo. Disparé varias fotos para iluminar como buenamente pude el interior, pero aun así nos distinguimos muy bien que es. Supongo que habrá que buscar alguna forma “no agresiva” de entrar para ver que tenemos ahí, y comprobar si conecta o no con los subterráneos de la antigua fortaleza.
Al llegar arriba por segunda vez, volvimos a contemplar las hermosas vistas nocturnas, y contemplamos los montes que rodeaban la zona; ciertamente era un paisaje muy variopinto. Retomamos el camino de vuelta, y esta vez sí que descendimos para quedarnos abajo; pero antes de salir del pueblo, nos detuvimos cerca de la iglesia que habíamos visto antes. Su nombre, Iglesia parroquial de San Miguel Arcángel, era una estructura interesante, donde se notaba la mezcla de las culturas que la habían aprovechado. Así que desenfundé mi "arma", y me puse a disparar ¡Cómo no!
Por lo que he podido averiguar, era una antigua mezquita, sobre la que se construyó una nueva en el siglo XII, siendo una centuria después, en el s.XIII, reutilizada como iglesia cristiana. Cómo es una iglesia dedicada al arcángel San Miguel, la entrada está coronada por una representación de éste, luchando contra un demonio.
Siento no haberla conseguido de mejor calidad, pero estaba difícil por la noche. Para terminar ya, una foto curiosa de esta torre que se sitúa en la misma plaza que la iglesia.
Pues sí, aunque no se distingue bien, se trata de un nido de cigüeña con su cigüeña y todo, que entre envío y envío de bebés, también duermen XD. No re cuerdo a que edificio pertenecía este reloj, pero si lo averiguo actualizaré la entrada.
Por el momento nada más, solo recomendar esta visita si aun no la habéis hecho, y ya os contaré que tal van las exploraciones siguientes.
Click aquí, para album completo
Un saludo.
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